Escoger dónde alojarse en la Axarquía marca en gran medida cómo sale el viaje. Y no depende solo de la vivienda: la ubicación pesa igual o más.
En Nerja la distancia entre el casco y las urbanizaciones es sobre todo de ritmo: el centro deja a pie el Balcón de Europa, Burriana y toda la restauración; las zonas altas y Torrox dan calma, terrazas más amplias y vistas.
Algunos aspectos deciden la experiencia y no siempre aparecen destacados: si hay aire acondicionado en dormitorios, la orientación de la terraza, si hay que salvar desnivel o escaleras, y si hay plaza de aparcamiento. En verano y en agosto estos puntos importan mucho.
En cuanto a cuándo venir: ver web julio y agosto concentran la demanda y los precios más altos, pero mayo, junio y septiembre ofrecen buen tiempo, mar templado y bastante menos gente.